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Rueda de reconocimiento: la prueba menos fiable

08/01/2014

Nos guste o no, debido a la inexistencia de tests de fiabilidad, el valor probatorio de las ruedas de reconocimiento es nulo.Convict

Es cierto que no hay métodos fáciles para valorar la fiabilidad del reconocimiento de sospechosos a través de las ruedas de reconocimiento, pero lo que sí sabemos es que la identificación de un inocente es la principal causa de error judicial por convicción errónea y que se han evidenciado muchos errores, sobre todo en los sistemas judiciales que se han dedicado a revisar condenas en base a las pruebas de ADN.

En España no parece que se haya extendido la revisión de condenas en base al ADN aunque sí hay algún caso y es que debemos tener en cuenta que en todos los delitos violentos hay intercambio de material biológico entre agresor y víctima susceptible de ser investigado, abandonando entonces la fragilidad de la prueba de reconocimiento en rueda.

Según el Innocence Project americano, el 75% de las condenas revocadas por la prueba del ADN provienen de erróneas identificaciones efectuadas por testigos oculares.

Sin embargo, nuestro sistema penal otorga un papel primordial al reconocimiento de identidad hecho en rueda, quizá porque no tenemos una alternativa mejor en la investigación criminal o porque los jueces buscan confirmar a través de las ruedas sus hipótesis preconcebidas y no les interesa encontrar la verdad sin prejuzgar ni tampoco mejorar este sistema ancestral de descubrir la identidad del sospechoso.

Es urgente y necesario reformar el sistema de reconocimiento de la identidad del sospechoso, no sólo en la teoría sino sobre todo en la práctica diaria de los Juzgados de Instrucción españoles, y ello no sólo para evitar condenas de inocentes sino también para asegurar la condena de los verdaderos culpables.

¿POR QUÉ LOS TESTIGOS OCULARES MIENTEN?

La casi nula fiabilidad técnica de los reconocimientos de identidad de los sospechosos tiene que ver con las características de quien efectúa el reconocimiento: el testigo ocular.

Los estudios de psicología del testimonio han demostrado que la memoria es un proceso activo, complejo y dinámico influido por múltiples factores (conocimientos previos, efectos ambientales, estereotipos, estrés, informaciones posteriores, etc.) que distorsionan la percepción de la realidad.

La Universidad de Wisconsin-Madison efectuó un estudio que concluyó que “la preocupación puede convertirse en el recuerdo de un hecho que no ha sucedido”. El cerebro humano es capaz de inventar recuerdos de hechos que nunca han ocurrido.

La distorsión de la realidad a los ojos del testigo presencial u ocular no es algo extraño dentro de la investigación criminal y de hecho es el argumento que encontramos presente en la primera novela policíaca o de detectives de la historia de la literatura, la famosa Piedra Lunar escrita en 1868 por Wilkie Collins.

ABUSO DEL RECONOCIMIENTO FOTOGRÁFICO POR LA POLICÍA

Antes de entrar a hablar de las ruedas de reconocimiento judiciales, debemos hablar de las identificaciones realizadas a través de la exhibición por la policía de fotografías al testigo. Es unánime la jurisprudencia que entiende que la diligencia de reconocimiento fotográfico es un medio lícito de investigación pero que no es prueba por sí sola.

Puede parecer evidente que un reconocimiento fotográfico efectuado en comisaría sin la participación de la defensa del sospechoso (imputado o detenido) no podría convertirse en prueba en un juicio y por lo tanto se debería judicializar posteriormente a través de la práctica de una verdadera rueda de reconocimiento judicial.

Pero no es tan evidente para la jurisprudencia ya que ha aceptado que un reconocimiento fotográfico pueda introducirse en el juicio como prueba de cargo a través de la declaración de la víctima en el juicio oral, incluso cuando no se ha practicado una rueda de reconocimiento o ésta ha sido negativa o dudosa. Así lo dice por ejemplo la STC 36/1995, la STS de 31 de julio de 2001 o la SAP Barcelona 10ª de 21 de marzo de 2006.

El problema de los reconocimientos fotográficos es que se efectúan a espaldas de la defensa y del propio Juez de Instrucción. Aparte de excepciones, lo normal es que tengan que convalidarse posteriormente efectuando una rueda de reconocimiento judicial, pero es una preocupación enorme para las defensas que los reconocimientos fotográficos se hagan “en secreto” ya que pueden influir en posteriores reconocimientos en rueda, viciándolos, circunstancia a la que dedicaré un segundo post.

Lejos queda de nuestra tradición policial y judicial la estandarización a través de protocolos de buenas prácticas de las técnicas de investigación. En Estados Unidos existe un protocolo del Instituto Nacional de Justicia estadounidense que detalla la forma de practicar un reconocimiento tanto fotográfico (mugbook) como en rueda (lineup).

LA PRUEBA ESTRELLA: RUEDA DE RECONOCIMIENTO

La identificación del sospechoso en una rueda de reconocimiento es un medio de investigación y al mismo tiempo una especie de prueba preconstituida de carácter doble: documental y testifical. Se integra en el juicio oral a través de la ratificación hecha por el testigo presencial ante el Tribunal, dotando a la rueda de carácter de prueba de cargo válida para condenar a alguien.

El sospechoso debe ser exhibido al testigo en unión de otras personas de circunstancias exteriores semejantes para que sea reconocido o bien descartado. Los principales errores de reconocimiento provienen de formas de practicar la rueda que fuerzan al testigo a reconocer a alguien no estando seguro de ello, dando lugar a falsos reconocimientos.

Un tema muy relevante es el del número de integrantes de la rueda.

Científicamente se ha descrito que lo más idóneo es que al sospechoso le acompañen 5 figurantes (rueda de 1+5). Las ruedas con más de un sospechoso incrementan notablemente el riesgo de error de tal forma que se recomienda que a 2 sospechosos haya 10 figurantes (2+10).

No consta expresamente ningún número de componentes de la rueda en la legislación procesal penal española, pero no podemos obviar como criterio de integración de la laguna el hecho de que en el artículo 155 de la Ley Procesal Militar se hable de 1+5. Parece un retroceso enorme el hecho de que el proyecto de Código Procesal Penal establezca que el sospechoso deberá aparecer acompañado de “como mínimo” 4 personas, ya que todo apunta a que el 1+4 se convertirá en la norma, porque además coincide con la práctica habitual en muchos Juzgados de Instrucción, empecinados en efectuar ruedas de 1+4 incluso cuando las Salas de Ruedas están preparadas y numeradas con un total de 6 posiciones (esto ocurre cada día en la Ciudad de la Justicia de Barcelona ).

Lo único positivo de que “al menos” deban ser 1+4 es que quizás se evitarán situaciones admitidas por la jurisprudencia de regularidad de ruedas de 1+3 e incluso situaciones peores como la que describe la STS de 28 de marzo de 1998 (se efectúa una rueda con 3 sospechosos y 4 figurantes y sólo 2 figurantes se parecen al condenado recurrente, situación que el TS convalida) u otras sentencias de los años 90 como la STS de 5 de febrero de 1992 (rueda de 1+2).

No voy a entrar en el tema de las ruedas efectuadas por la Fiscalía en la jurisdicción de menores donde es habitual no respetar las indicaciones de los artículos 369 y concordantes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

10 CONSEJOS PARA QUE SALGA BIEN UNA RUEDA

Si nos hallamos en el trance de que un cliente nuestro sea sometido a una rueda de reconocimiento, mis años de experiencia y el estudio de estos procesos me llevan a efectuar las siguientes recomendaciones:

1) Siempre que sea posible practicar una rueda de reconocimiento judicial debemos evitar hacer reconocimientos fotográficos que deberían quedar sólo para casos en los que no existe ningún sospechoso, cuando el sospechoso no está localizable o cuando éste no quiere participar en la rueda (ya que no se puede obligar físicamente a nadie a someterse a una rueda).

2) En caso de discrepancia con el juez sobre la semejanza de imputado y figurantes la defensa debe solicitar que se fotografíe o videograbe la rueda para que el Tribunal de enjuiciamiento o de revisión pueda comprobar si la semejanza era correcta. La mera consignación en el Acta de la rueda de la discrepancia de la defensa no es prueba de la falta de semejanza (STS 13 de diciembre 2004).

3) Los figurantes de la rueda deben parecerse al imputado pero no debemos olvidar que también deben parecerse a la descripción efectuada inicialmente del sospechoso por parte del testigo ocular.

4) El proceso cognitivo del testigo siempre compara los miembros de la rueda y, por tanto, a la semejanza física se debe sumar la de vestimenta y postura. Si en la descripción del sospechoso se destacó una determinada característica inusual (de vestimenta, física, etc.), deberá hallarse en todos los componentes de la rueda o en ninguno de ellos.

5) Como los estereotipos influyen en los testigos, la gente cree que los delincuentes tienen una apariencia física que los delata, por tanto el imputado debería aparecer en la rueda bien vestido y cuidando su imagen, preferiblemente llevando ropa de color claro ya que el color negro se asocia a elementos negativos.

6) No existen hipótesis fiables sobre la probabilidad de elección del miembro de la rueda por su posición en ella pero algunos experimentos con ruedas de 6 personas (rueda de 1+5) demuestran que la posición 5ª da lugar a más reconocimientos y la que menos la posición 6ª.

7) El Juez de Instrucción que conduce la rueda no debe saber quién es el imputado y quiénes son los figurantes. La rueda así realizada, denominada “rueda a ciegas” impide que el investigador dé inconscientemente pistas al testigo sobre la persona a elegir.

8) El juez debe decirle al testigo que el autor del hecho podría no hallarse dentro de la rueda. Esta instrucción hecha al testigo es la más importante de todas. Los estudios demuestran que cuando se dice al testigo que el autor puede no estar en la rueda el error (los falsos positivos) se reduce sustancialmente ya que el testigo no se siente obligado a reconocer a alguien y sólo lo hace si efectivamente vuelve a ver a quien cometió el delito.

9) El Juez de Instrucción, sin embargo, debería instruir al testigo en diferentes informaciones para evitar falsos reconocimientos, en concreto:

  • Que es tan importante descartar a los inocentes como apuntar a los culpables.
  • Se le debe advertir que la investigación proseguirá independientemente de lo que suceda en la rueda.
  • Se le debe pedir y consignar en acta el grado de certeza del reconocimiento, anotándose con las mismas palabras que utilice el testigo.
  • Nunca se ha de confirmar una identificación positiva o negativa al testigo para no influir en futuras diligencias en las que deba participar el testigo.

10) La rueda estática da lugar a más errores que la rueda secuencial (en la que sospechoso y figurantes van entrando en la sala de reconocimientos paulatinamente). La rueda secuencial protege contra falsos reconocimientos de inocentes ya que el testigo no sabe cuánta gente se le presentará y no tiene tendencia a reconocer de forma irreflexiva.

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Sobre mí

Andreu Van Den Eynde Me dedico desde hace 18 años a la defensa y asesoramiento especializados en materia penal, ejerciendo como abogado ante los juzgados y tribunales españoles en la defensa de los intereses de mis clientes en todo tipo de conflictos.

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